3 EL AUGE DE LA GOMA 1880 - 1915



El auge de la goma que vivió Santa Cruz y Beni generó cambios drásticos en lo social, económico y productivo, pero fue un paso fugáz para la existencia de una ciudad ya que como llegó, se fué. (1)

En lo social, muchas familias lograron adquirir fortunas en variada magnitud, sin embargo fueron miles los que partieron en busca de riquezas sin lograr alcanzarla y en el peor de los casos perdiendo la vida en el inospito territorio selvatico, no olvidemos a los que cayeron en desgracia al ser victimas de la mas vil explotación siendo despojados de todo y trasladados a tierras del Beni y el Acre en calidad de esclavos, los llamados "Reenganchados".

caucho
En lo económico, al ser fortunas familiares y no dinero publico de la ciudad, se destinaron para actividades propias de cada familia, desde construcción de casas hasta la adquisición de enseres materiales que las casas importadoras de capital extranjero podian ofrecer como la conocida Zeller-Mozer y otras creadas por cruceños sin significar un adelanto en lo urbano colectivo.

En lo productivo fue un retroceso ya que comenzó a escacear la mano de obra que habia partido por voluntad propia o forzado obligando al cierre de negocios productivos industriales como en el caso del azúcar y otros de caracter agrícola.

El primer auge de la goma Es el que más se conoce, del que se ha escrito mucho, del que inclusive se ha realizado una titánica teleserie local de 40 capítulos. Comprende el periodo 1880-1920, poco más o menos. Es la época de los pioneros que, como dice Tonelli, debieron de ser “hombres rudos, valientes arrojados y, sobre todo, dispuestos a realizar grandes emprendimientos y afrontar peligros”.

Es cuando, de forma aparejada, se practicó el reenganche, el tráfico de carne humana, el sistema de la deuda eterna, el empatronamiento, la ley de la guasca, el chicote y el barrote. Los siringueros, además, debieron enfrentar enfermedades como la malaria o paludismo, la fiebre amarilla, la espundia, la viruela, así como los ataques de fieras predadoras, serpientes, cocodrilos, pirañas, vampiros (murcielago), arañas y escorpiones.

La economía de la goma en el Beni, que permitió la conformación de grandes fortunas en manos de los llamados ‘barones de la goma’ entre los que destacan Nicolás Suárez y Antonio Vaca Díez, aportó grandemente al erario nacional. Tonelli afirma que la historia económica nacional prácticamente ha ignorado que, en el periodo 1895-1914, los ingresos al erario nacional por concepto de la economía del caucho fueron bastante superiores o por lo menos iguales al del estaño y, por varios años, mayores que los generados por la plata y el estaño juntos.

Mostrando cuadros estadísticos de las tasas por derecho de arrendamiento de estradas y más números sobre los gravámenes aduaneros de exportación, el investigador indica que tal contribución llegó a significar en algunos momentos más del 20 por ciento del presupuesto anual de Bolivia. Fue con el Brasil, la llamada Guerra del Acre, entre 1899 y 1903, por la que Bolivia perdió 191.000 kilómetros cuadrados, que se sumaron a los 164.000 que Bolivia asimismo le había cedido a ese país en 1877 a través de un extraño acuerdo entre presidentes.

Pero si declinó el primer auge de la goma antes de la Primera Guerra Mundial fue, otra vez, debido al robo de semillas en Brasil por parte de los ingleses y las plantaciones masivas de árboles Heveas brasiliensis en varias regiones asiáticas y africanas, y también porque se empezó a producir caucho sintético en los países del primer mundo.

Ambos factores provocaron la drástica caída de los precios que se pagaban en el mercado internacional. Bolivia no se pudo recuperar ni siquiera reemplazando las bolachas de goma por las láminas de goma que permitían reducir costos y mejorar la producción.


IR A LAS FUENTES